Suma y sigue.

Creo que eso es lo que debo de pensar de cara a mi objetivo, aún difuso, de mi Primera Maratón. Pero hay que sumar mucho, y he tratado estas semanas de hacer el esfuerzo de seguir. Y he pensado que proponerme retos como el de 7 aguas o el Olímpico de Valencia podría venirme bien para mi Maratón. Aunque claro, eso no quita que tengo que seguir corriendo y corriendo y nadando y biciando (porque lo de la bici es casi casi como andar, de lo poco que voy…) y eso no quita para tener que tragarme las series, que me encantan por cierto, o las tiradas larguísimas que me aburren…

Pienso muy a menudo en Forrest Gump. 3 años pasó corriendo sin un motivo aparente. Reflexiono si tengo un motivo o muchos o si el hecho de correr ha sido como dejarse llevar, ya sabes, una cosa lleva la otra y claro… No estoy segura. También pienso en qué tengo que pensar ese día, cuando tenga que estar 3 horas achicharrándome las piernas, o quizá un poco más, y pensando que puedo, sí tú puedes¡¡¡, y enseguida “no puedo no puedo, me muero, que acabe…”, y así así, una y otra vez… Porque sí, también me pasa, como a tí, que a veces me siento que no puedo, que no le veo sentido el correr tantísimo, que me vence la pereza, el cansancio, pero gana el esfuerzo y la ilusión por conseguir lo que piensas que te gustaría conseguir…

En Siete Aguas fue un lujazo. Quité de mi cabeza la presión de conseguir plaza en el podio, porque no podía ser posible y porque no era mi objetivo. La calidad de las corredoras de esta carrera es abrumadora, creo que de las que más, al menos las que yo he coincidido, y habían internacionales, olímpicas, campeonas de Ultra Trail de 100 km y chicas muy cañeras… Así que sin esa presión me presento, saliendo desde atrás y pasando el embudo de los novatos, tal cual mis primeras carreras. Ponerse atrás en Siete Aguas significa atascarse en la primera calle estrechita y cuesta arriba… pero quedaban 15 Km para recuperar posiciones. No dejé de apretar ritmo y avanzar en toda la carrera sintiéndome bien hasta la llegada, con sprint en el último kilómetro incluido.  Fuera espinita del curso pasado, donde la calor y las ansias me quemaron, y fuera espinita de la 10K de Aldaia, que más de lo mismo. Al final buenos tiempos, 1h 13 min, rebajando casi 3 min el tiempo del año anterior, quedando la 17 de la general y 6ª de mi categoría. Contentísima. Buen plan de carrera, buena mente, y buena suerte.

Y después ya el Olímpico. Así a última hora que me apunto, porque no tenía claro que pudiera hacerlo, pero sobretodo no me atrevía. Y cuando empecé a comprender que no me atrevía, entonces decidí apuntarme. ¡Ahora te aguantas!, ahora lo tienes que hacer, ya estás dentro, ya no hay marcha atrás, sólo tienes que entrenar. Pues a seguir corriendo, (hasta 50 km en una semana¡¡¡) y poca bici… y nadando bien, aunque echando de menos a Kike y sus clases.

Preparar el Triatlón ha sido muy motivador. Comienzas a sentir la diarrea, la cerebral y la de la tripa, cada vez que piensas en la prueba. Tratas de visualizarla cada vez, y te haces grande. Piensas ese momento de llegada a meta y se te eriza el vello, te ves saliendo del agua tan campante, ¡Puedo hacerlo! piensas, te ves pedaleando (aquí tenía dudas, sobretodo de mi bici, no de mis piernas jajaj), te ves bajando de la bici y corriendo y piensas, vaya, esto ya está, ahora 10 kilometritos de nada, ¿qué es eso para tí?. Apenas un soplo. JA.

Y luego te despiertas de ese momento y notas que tus piernas están cansadas y no puedes ni hacer la serie prevista, “ah, pues andamos bien”, pero bueno, ese día seguro que puedo… pues si no entrenas no podrás Isabel, pues ala, a seguir, no se hable más, ¿quieres poder?, pues a entrenar…  y así así. Mantener a raya la cabeza y no flojear es la tarea más dura en la vida y en el deporte, sobretodo en el deporte que haces por amor al mismo…

Y piensas que esto que te pasa con tus entrenes, con tus pruebas, con tus objetivos se parece mucho a tu vida, y a la de los demás, y piensas en cómo cada uno afronta sus altibajos, sus momentos malos, sus desánimos, y sus victorias, sus triunfos, sus retos conseguidos y que no hay otra salida que mantener firme tu espíritu y trabajar;  y luchas por conseguir lo que quieres, aunque a veces no sepas ni qué es lo que quieres, y por el camino has perdido, has ganado, has sufrido, has disfrutado, te has equivocado de camino pero te llevas esa senda nueva detrás, en tu mochila… porque a ver, ¿quieres correr un maratón?, pues no sé, me hace ilusión, pero no sé si lo quiero, pero ahí estoy preparándome para ello (claro que quieres si no ni loca harías lo que haces para llegar a ese día, pero aún no lo has mirado a los ojos y dicho “Sí quiero”)… la vida a veces también te lleva a algún sitio que a veces no has elegido conscientemente, y lo más bonito es siempre ese camino, recordar estos puntos, estas carreras de preparación, estas pruebas que te autoimpones, esta VIDA.

El TRIATLON OLIMPICO DE VALENCIA para mí ha sido una prueba de fuego. Pensé que si me costaba alrededor de 3 h sería el tiempo que más o menos me costaría la Maratón (supongo que un poco más), y que saber que tu cuerpo podía aguantar bien ese tiempo en trabajo fuerte era un buen test de confianza. También sabía que competir con la élite en Valencia podía ser frustante a la vez que motivador, así que tampoco me plantée tiempos ni estrategia para competir a muerte, sólo dejarme llevar y dar lo máximo en cada segmento.

El resultado para mi espectacular, y después de analizado aún podía haber mejorado un poco más el tiempo.

El agua refrescante, jaja, no era nueva en esta piscina. Estuve en la Travesía a nado de Valencia (2000m) para testearme el Olímpico (que yo ya iba con la mosca antes de verano), pero esta vez salí un poco más fuerte y no paré de remar fuerte y deslizar en los 1500m. Un agua sucia, con fuerte olor a gasolina en algunos tramos y con MEDUSAS AGGGGGG. Qué raro fue verla¡¡¡ al principio pensé que era preciosa, era la primera vez que veía una en acción. Era como esta, rosa con puntitos morados, flotando, transparente también, con rabitos… Pero cuando me percaté de lo que era comencé a chillar¡¡¡¡¡¡ síii bajo del agua se puede chillar, agggggggggggggggggg y comenzaron a darme rampas en los gemelos del susto que me dió, se me engancharon los dedos de los pies, pero tenía que seguir nadando y alejarme de es mal bicho jajaja. uffff. Lo pasé mal. Luego traté de relajar mi mente pensando que sería la única que había, que la pobrecita se habría perdido de su familia y quería ver el triatlon de las chicas…. pero que ya no iba a ver más. Así que salí del agua en 30 min y respirando pero bien, feliz, ya tenía lo peor, al menos para mi. La parte donde más lenta me siento en general.

isa

La bici me fue genial. Había conseguido una buena bici para la ocasión. Quería probar, y la mía me había dado problemas esa semana, así que me hice con una (luego el lunes la devolví, y me quedé como estaba, con mi clásica). Así que no había excusas para rodar rápido. Gané bastantes posiciones e hice una media bien, lo acabé en 1h11 min. Se me pegó una chica, Amparo, que bien mirado se aprovechó de mi bici, pero como yo no tengo experiencia en ir en conjunto, la dejé pegarse, quizá podría aprender algo de ella, y creo que así fue. Me relevó apenas unos minutitos, con la excusa que yo iba más fuerte, estuve tirando tooooda la carrera, pero bueno, yo había previsto ir sola, así que agradecí la compañia y los pocos relevos que me hizo, y sobretodo los consejos…

En la carrera me moría. Era mi terreno pero iba con los gemelos muy tocaos de la dichosa medusa, así que entre eso y la calor, no pude apretar mucho. Tampoco me lo exigí. No era mi objetivo apretarme hasta morir, aunque pudiera rebajar tiempo, eso lo dejamos para más adelante, cuando pase la gran prueba, eso dice mi entrenador… Así que corrí lenta, pero acabé contentísima, feliz por ver a mis soles como siempre en meta, y con energía aún, como quería, con ganas de más, sabiendo que no me había machacado lo máximo…

Acabé mi primer Triatlón Olímpico en 2 horas y 43 min, en 9ª posición de mi categoría, y la 50 en féminas. Como siempre en Triatlón, viendo muchos sitios en los que mejorar, y evaluando la experiencia como muy positiva en Valencia. Seguiremos participando.

Y de nuevo a la marcha. Sin nada en mi cartera de carreras. ¿Cuánto tiempo estaré así?. Prometo reto en Octubre, quizá antes.

El próximo viernes tengo la Gala de entrega de los Trofeos del Circuito de Trail. Os contaré qué tal me va esta entrega oficial. Tengo mono de montaña. Quizá ataquemos una cima. 😉

Deja fluir las propuestas, y decide una, tu elección será buena siempre. Pero deja que las propuestas te lleguen…

Un abrazo

isabel