SEMANA CERO: TRIATLON MEDIA DISTANCIA DE OLIVA

19 MAYO: (1900 m + 80 km + 18 km)

Ya está. Eso es lo que me dicen todos los que han pasado por esta experiencia, y aquellos en los que he confiado mi preparación. El trabajo está hecho, no puedo hacer nada más en ese sentido. Únicamente centrarme en los detalles.

Tienen razón, soy consciente de que ya no puedo hacer nada más, por mucho que este finde haya apurado restos para cumplir el 100% de la planificación, aún así, no se puede estirar más el tiempo. He logrado hacer malabares con mis horas del día, dedicarme al entrene junto a otras mil cosas del día a día, entre ellas, la nada desdeñable tarea de preparar las oposiciones para Junio… Me he esforzado todo lo que he podido, he conseguido «visualizar» el momento de llegar a meta (me ha costado), el momento de pasarlo mal, el momento salir del mar y descansar, el momento barrita y gel, el momento «ansia por adelantar» y pensar «soooo, para los caballos», y en definitiva, todo lo que mi amplia imaginación ha podido anticipar de lo que será ese día. He cambiado mis gafas de agua, (no he podido comprar otras zapatillas, pero las que llevo están bien de momento), también he probado mi neopreno varias veces, con roce las dos, (más vaselina he de ponerme…), he reservado un hotelillo para descansar un poco más esa noche y estar más cerca, con lo que no tengo que madrugar tanto ese día, he visitado al fisio y a la dietista, para planificar comidas y nutrición de los días previos y el día D… En fin, esos y muchos más detalles que he ido pensando, rumiando, practicando y asimilando, junto a los entrenes, siempre exigentes, de Juan. 

Así que ya está. Esta semana toca comer, dormir y descansar. ¡¡¡No me lo creo!!!. 

No voy a escribir para dar ningún consejo de preparar un medio ironman, porque no tengo ni idea de si lo que he hecho será suficiente, saldrá más o menos bien, o será un desastre. Sólo apuntaré las cosas que yo he tenido en cuenta, por si a alguien le sirven, y os contaré el resultado cuando haya pasado; seguramente tenga que mejorar muchas:

  • ENTRENAR: esto es fundamental, y siendo exigente y responsable como me considero, he intentado cumplir con el plan de Juan Yuste. Aunque no se lo he puesto fácil. Había carreras entre medias de los ciclos que yo quería hacer y a veces no es fácil adaptarlo, pero él lo ha hecho. Ya veremos el resultado… Creo que he hecho un 90% de los entrenes de natación, un 85% de los de bici y un 95% de los de carrera, más o menos, añadiendo algún día más de core y entrenes adicionales. No sé si he cumplido, pero en mi sensación está que sí. Cada semana tachaba los entrenes, como una cuenta atrás, y nunca miraba más allá de 3 ó 4 días, para planificar mi marcha y sobretodo, no asustarme con lo que me quedaba. Y así, poco a poco, he ido superando todas las semanas. Creo que la bici se me queda un poco corta, pero aún así, estoy contenta con el trabajo, no he podido hacer mucho más y aunque sé que Juan me lo ha adaptado a mesociclos cortos (eso me dice él), yo confío que tengo bastante volumen y calidad. Ay a ver..

  • COMER: he seguido una pauta marcada por @Anapolo de Sanus Vitae, que me ha ayudado a mantener energía en mi fase de entrene, en mis días duros de desgaste y a encontrarme bien, tanto de peso, como de masa muscular, como de estar en general. Ese día espero no fallar con la alimentación tampoco.

 

  • PREPARAR LA MENTE: esta es la parte más importante, creo yo, sobretodo cuando vas a realizar tu primera prueba de larga distancia. Os puedo asegurar que hasta hace sólo 2 semanas no me creía capaz de hacerlo, y aún ahora tengo muchísimas dudas. No confío en mi del todo aún, no confío en mi capacidad de gestión de fuerzas sobretodo, y aunque sé que puedo hacerlo físicamente, lo importante es que tu mente te transmita precisamente las señales positivas para hacerlo ese día. Y todos sabemos que los miedo pueden mucho, paralizan y no dejan avanzar. Me está costando mucho «visualizarme» en meta ese día, superar el momento desmayo, que yo misma me he «montado» en mi cabeza, ser capaz de perderle el «miedo» a la distancia, que no el respeto. Sólo conseguí tranquilizarme con el entrene de transición, en el que hice un simulacro y me sentí bien en él. Aún así, son tantos los factores que mi cabeza no para de dar vueltas: ¿y si salgo del agua última?, ¿y si voy demasiado en bici por el ansia y luego reviento?, ¿y si me da el sol en carrera y me mareo?, ¿y si me ansia adelantar y luego no puedo seguir?, ¿y si no llego?, ¿y si… y si,,,, y si…. Luego me consuelo pensando que la motivación es el 80% del resultado en una prueba, y yo siempre suelo estar motivada… Confiemos.

  • DESCANSAR: esta semana me toca dormir. Ay qué bien, con lo dormilona que yo soy. Ya tengo excusa.

 

  • DEJARSE ACONSEJAR POR LOS PROFESIONALES: Como Ana para la dieta, que me ha ayudado mucho también a superar mis días malos de ciclo, me prepara recetas buenísimas y confío mucho en su saber hacer. O como en Juan, el fisio-osteópata, que me «cruje» de vez en cuando y me deja nueva. O como Juan, con su planificación y su esfuerzo por aguantar mis caballos, o Haruki, con su técnica de natación y de carrera a tope.

  • ESCUCHAR A LOS QUE SABEN PERO NO HACERLES MUCHO CASO: Por último, escuchar mil consejos de todos, pero no hacer caso de ninguno, o más bien, hacerlos tuyos, asimilarlos y tenerlos en la recámara, por si acaso surgen esos problemillas que ya te han advertido. Los he guardado en mi mochila de posibles imprevistos…

Con esto creo que lo he hecho todo, bueno, también he mirado algunas veces las chicas inscritas, pero sólo he «cotilleado» a las de mi categoría, para ver qué tal iban y saber un poco por dónde van los tiros cuando las vea correr delante mía… Pero ese día no me acordaré de nada, seguro. No conozco a ninguna, no son de las que habitualmente me cruzo en los triatlones y duatlones, así que no creo que valga mucho el examen que he hecho. Pero me siento mejor haciéndolo, y pensando que no quedaré la última, o temiendo que sí pero concienciándome cuanto antes para que no me afecte demasiado…

Cuando me apunté al medio pensé que no lo conseguiría, pero no me apunté con seguro de devolución porque tenía que hacerlo sí o sí. Hoy sé que lo conseguiré, no sé en qué condiciones pero lo conseguiré, al menos creo que puedo hacerlo. Espero no tener que contaros que nunca lo conseguí. 

Os contaré cómo acabo Oliva, también mis conclusiones acerca de si mi preparación ha sido o no acertada, por si os puede guiar. Lo que importa es que el camino que me ha llevado hasta esta semana ha sido duro, pero no demasiado, lo he podido sobrellevar muy bien con mis otras obligaciones y creo que es un nivel de entrenamiento factible, dentro de lo que cabe. Mucho más duro se me hizo preparar el maratón. Creo que el Triatlón está pensado para compensar tu cuerpo, por lo que resulta muy «asequible» combinar disciplinas sin «machacar» tus piernas. Sólo me falta algo más de tiempo. Supongo que como a todos los mortales. 

No tengo nada más planificado después de Oliva, tanta es la expectación.

En las fotos de las galerías, os dejo las imágenes del día de la 10K Alaquás, el día que hice la transición bici (70km) y correr 10km) y me sentí fenomenal.

También el precioso día que compartimos el duatlón de Aldaya con nuestros hijos, ofreciéndoles la oportunidad de correr con sus papis, de «probar» un deporte nuevo, de pasarlo bien, y llevarse algún que otro premio. Fue un día estupendo.

 

Quedan 5 días

Isabel.